Cada vez que se juega un torneo internacional quedan anécdotas, datos, moomentos
inolvidables. En la Copa Mar de Plata pasaron cosas para recordar.
- Los argentinos estaban contentos con la presencia de Facundo Conte y Nicolás
Uriarte, ambos con 19 años. Ellos marcan el futuro del seleccionado. Pero el que
hechó un vistazo a los cubanos vio un poquito más de futuro. El punta Wilfredo
León (11 puntos contra Argentina) tiene 15 años!. Además ya jugó una Liga
Mundial (el jugador más jóven de la historia) y va por más.
Wilfredo León, una envidia para los argentinos
- Chile vino a Mar del Plata con la certeza de que iba a perder con Cuba y
Argentina. Sin embargo no se fue sin antes ganar un par de partidos 3-0. Fue
contra los maxi de Mar Chiquita Vóley que fueron dignos rivales.

Los equipos juntos en Belgrano 3963
- Cuba vino a Mar del Plata con la certeza de que iba a ganarle a Chile y
Argentina. Sin embargo no se fue sin antes pasear y probar la carne local.
Leandro Paredes, jugador de Mar Chiquita Vóley, fue su guía y hasta se mimetizó
tanto que decía ser el líbero suplente del equipo.

Leandro Paredes se atrevió a festejar la derrota argentina
- El Polideportivo fue mutando durante el fin de semana. El viernes éra cancha
de vóley, para el sábado volvió a ser de básquet y el lunes otra vez vóley. Para
probar a los baloneros y secapisos se jugó un set entre los chicos de Mar
Chiquita Vóley y un rejuntado de jugadores y ex jugadores.
El resultado fue lo de menos pero la experiencia de jugar con las pelotas nuevas
en la inmensidad. Se lo vio perdido a Javier Colo Tadey en el armado y a
nuestro periodista estrella: Alejandro Tisera en la función de central, ni
hablar del presidente de la AMV, Mauro Lucero, que se hizo pasar por líbero.

¿Argentina?
- Para montar tamaña estructura en el Polideportivo hace falta mucho trabajo. El
viernes por la mañana, mientras Chile y Argentina entrenaban, se mejoraban
detalles. Allí estaba una conocida jugadora de IAE, que por ser amiga del vóley
se propuso como voluntaria para ayudar en lo que sea. Le pidieron que haga una
cruz roja con unas cartulinas. Regla, tijera, lápiz y un buen rato de cálculos,
mientras los Weber Boys entrenaban, dejó como saldo una perfecta cruz roja sobre
papel blanco.
Lo curioso es que nunca nadie volvió a ver la cruz en los partidos. Mariana
González, una grande del vóley, dispuesta a ayudar.

Buen trabajo
- Cuentan las crónicas que en el partido entre Chile y Cuba hubo un momento
memorable. Víctor Bustamante, no el bueno, sino el de Batán, más conocido como
Robin, sufrió un tremendo peotazo en sus partes blandas por parte de un cubano.
Fuerza Robin, la medicina avanzó, vas a poder tener hijos igual.
